¡HOMBRES QUE PORTAN ESPERANZA!


En la Congregación de Santa Cruz somos Sacerdotes y Hermanos religiosos que viven y trabajan juntos sirviendo al pueblo de Dios como “Educadores en la Fe” en los campos de la Educación, Misión y Parroquia por todo el mundo. En el mismo espíritu de nuestro fundador, el Beato Basilio Moreau, lo hemos dejado todo por seguir a Cristo y responder con generosidad al llamado que nos hizo, con el propósito de que “Dios sea Conocido, Amado y Servido.
En México trabajamos en la Parroquia Nuestra Madre Santísima de la Luz, en Guadalupe, Nuevo León. Allí tenemos dos comedores para los pobres y los ancianos, un centro de rehabilitación para discapacitados en bajos recursos, un dispensario médico, el centro de Cáritas parroquial, hay cuatro capillas donde se imparte catequesis infantil de adultos y de jóvenes. También tenemos una casa de formación para seminaristas que tienen la inquietud de ser Sacerdote o Hermano religioso en la Congregación.
Somos una comunidad internacional formada por varios hombres que portan esperanza al mundo de hoy, en la Iglesia y en la sociedad. Tenemos presencia en 16 países:
Estados Unidos, Canadá, México.
Brasil, Chile, Perú, Haití.
Ghana, Kenia, Tanzania, Uganda.
Bangladesh, India, Filipinas.
Francia, Italia.

¡HOMBRES QUE PORTAN ESPERANZA!

PROVINCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE SACERDOTES Y HERMANOS


NUESTRA ESPIRITUALIDAD


​Nuestro fundador el Beato Basilio Moreau, C.S.C. nos dejó como legado La Confianza en la Divina Providencia, Una espiritualidad en la Cruz como nuestra única esperanza y un gran celo apostólico para que "Dios sea conocido, amado y servido". En nuestra vida, el núcleo es la cruz de Cristo, es decir nuestra única esperanza. Con la cruz y desde la cruz somos un don para la Iglesia y el mundo de hoy.



NUESTRO CARISMA


​​​Como Sacerdotes y hermanos SOMOS EDUCADORES EN LA FE, es decir, buscamos hacer que Dios sea conocido, amado y servido en la educación, en la parroquia, y en la misión de cada día, educamos la mente y el corazón. Cruzando fronteras socio-económicas, culturales y de lenguaje en donde dirigimos diferentes apostolados para llevar una luz de esperanza en Jesucristo.
Hacemos hincapié en la necesidad de la santidad personal; nosotros vamos como una familia religiosa, enviados por el Señor y en el nombre de su Evangelio, a los sectores populares urbanos y de más clases sociales. Promovemos el respeto y la dignidad de toda persona y tenemos una preferencia por los más pobres.

​Hacemos hincapié en la necesidad de la santidad personal; nosotros vamos como una familia religiosa, enviados por el Señor y en el nombre de su Evangelio, a los sectores populares urbanos y de más clases sociales.

Este carisma es un don particular que el Espíritu Santo le concedió a nuestros fundador el P. Moreau, con el propósito de edificar la Iglesia y así responder a las necesidades del mundo para el bien de toda persona.